Crece la demanda de espacios pet friendly en entornos domésticos y urbanos

En España, el hogar ha dejado de ser únicamente un espacio pensado para las personas. Cada vez más, las mascotas se convierten en un factor determinante a la hora de configurar el entorno doméstico, tanto en viviendas particulares como en el urbanismo de las ciudades. Con casi la mitad de los hogares compartiendo su vida diaria con un animal de compañía, la necesidad de ambientes adaptados al bienestar animal y a la convivencia saludable se ha convertido en un tema central dentro de la vida moderna.
Una población en auge: millones de mascotas que transforman la sociedad
Se calcula que en España viven en torno a 27 millones de mascotas entre perros, gatos y otros animales de compañía. Esta cifra refleja un crecimiento sostenido durante los últimos años y pone de manifiesto la magnitud del fenómeno. El resultado directo de este aumento es la presión sobre hogares, calles, parques y comercios para que se adapten a una realidad donde el animal es parte fundamental de la familia.
Los dueños reclaman más espacios verdes, zonas específicas de esparcimiento y áreas seguras donde sus compañeros puedan ejercitarse, socializar y disfrutar de un entorno saludable. En grandes ciudades, la demanda es aún mayor: el 77 % de los propietarios considera insuficiente la cantidad de zonas verdes urbanas destinadas a animales. La falta de infraestructuras adecuadas genera tensiones en la convivencia vecinal y limita la calidad de vida de muchas familias.
A ello se suma un obstáculo recurrente: el acceso a establecimientos comerciales. Apenas uno de cada cinco dueños conoce locales donde pueda entrar con su mascota sin problemas, mientras que casi la mitad afirma haber vivido alguna situación de rechazo al intentar acceder a restaurantes, cafeterías o tiendas acompañado de su animal. Esta realidad ha impulsado el concepto “pet friendly” como una exigencia social que trasciende la moda para convertirse en una necesidad.
Lo que realmente piden los pet parents españoles
Quienes conviven con mascotas coinciden en tres demandas prioritarias que podrían transformar la forma en que las ciudades y hogares se organizan:
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Más parques y áreas verdes seguras, con espacios diferenciados, fuentes de agua y mobiliario urbano adaptado.
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Comercios y locales inclusivos, donde la presencia de animales no suponga un obstáculo, sino una oportunidad para compartir momentos de ocio y consumo.
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Guarderías y servicios de cuidado especializados, que permitan compatibilizar la vida laboral y social con el bienestar animal, ofreciendo entornos seguros, higiénicos y estimulantes.
Estas peticiones, que cada vez cuentan con mayor respaldo ciudadano, no solo buscan mejorar la vida de los animales, sino también facilitar la conciliación y reducir el estrés de los dueños.
Un mercado en expansión con un fuerte componente emocional
El vínculo entre personas y mascotas nunca había sido tan estrecho como ahora. Para millones de familias, el perro o el gato ya no es un mero acompañante, sino un miembro más del núcleo familiar. Este cambio de percepción se refleja en los hábitos de consumo, en la forma de organizar el tiempo libre e incluso en las decisiones de viaje.
El gasto medio anual en el cuidado de un animal supera los 1700 euros, incluyendo alimentación, visitas al veterinario, seguros, higiene, accesorios, servicios de estética y actividades de ocio. Cada vez es más común destinar partidas a regalos, fotografías familiares con los animales o incluso incluirlos en celebraciones especiales como cumpleaños o Navidad.
La influencia llega también al turismo: más del 40% de los dueños busca opciones de alojamiento y ocio que admitan mascotas, mientras que solo una minoría declara no viajar nunca con ellas. Esta tendencia ha obligado a hoteles, campings y centros comerciales a diseñar propuestas adaptadas, conscientes de que ignorar este sector supone perder una parte importante del mercado.
Visión eco-friendly: hogares y ciudades que cuidan de todos
Ante esta realidad, surge una pregunta clave: ¿cómo se pueden adaptar los hogares y espacios urbanos sin renunciar a la sostenibilidad? La respuesta pasa por aplicar criterios de diseño respetuosos con el medio ambiente y, al mismo tiempo, funcionales para los animales.
Algunas estrategias claras son:
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Áreas verdes urbanas sostenibles con vegetación autóctona, pavimentos antideslizantes, puntos de agua reciclable y mobiliario de bajo impacto ambiental.
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Locales pet friendly con conciencia ecológica, que ofrezcan bebederos reutilizables, señalización clara y el uso de materiales reciclados o biodegradables en sus instalaciones.
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Guarderías y residencias eco, con eficiencia energética, sistemas de climatización responsables y limpieza con productos libres de químicos agresivos.
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Mobiliario eco-pet friendly para el hogar, como sofás con tejidos fáciles de limpiar, pinturas sin tóxicos y accesorios certificados que combinan durabilidad con respeto al entorno.
En este punto, resulta importante destacar que los dueños también buscan soluciones prácticas para el día a día. En nuestra web contamos con una selección de productos para el cuidado y bienestar de mascotas, pensados para ofrecer confort a los animales al mismo tiempo que respetan los valores de sostenibilidad que cada vez más familias consideran esenciales.
Beneficios compartidos para personas, mascotas y entorno
La incorporación de espacios pet friendly sostenibles trae consigo múltiples ventajas:
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Bienestar integral: al disponer de lugares adecuados, las mascotas disfrutan de una vida más activa y saludable, y sus dueños reducen el estrés y fortalecen el vínculo afectivo.
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Impacto ecológico positivo: el incremento de zonas verdes urbanas ayuda a combatir la contaminación, mejorar la biodiversidad y equilibrar el microclima de las ciudades.
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Atractivo económico local: los comercios que se abren a la filosofía pet friendly generan lealtad en un público creciente, atraen a más clientes y mejoran su reputación.
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Consumo responsable: elegir materiales reciclados, productos de proximidad y soluciones eco se traduce en beneficios tanto para el planeta como para las comunidades locales.
Cuidar de las mascotas también implica reflexionar sobre el impacto que tienen en el planeta. Desde la elección de su alimentación hasta la gestión de los residuos que generan, cada decisión cuenta a la hora de construir un entorno más equilibrado. Si quieres dar un paso más hacia un estilo de vida responsable, te invitamos a leer nuestra guía sobre cómo reducir el impacto ambiental de tus mascotas