Truphena Muthoni: la joven que abrazó un árbol durante 72 horas para salvar los bosques
En un acto sin precedentes de activismo medioambiental, la joven keniana Truphena Muthoni ha roto un nuevo récord mundial tras abrazar un árbol durante 72 horas continuas, un desafío que logró con el objetivo de concienciar sobre la conservación forestal y la urgente necesidad de proteger los ecosistemas naturales. Este hecho se ha convertido en uno de los momentos más comentados en temas de sostenibilidad en diciembre de 2025, captando la atención de medios, líderes políticos y activistas de todo el mundo.
La proeza de Truphena no solo llama la atención por su duración —tres días completos sin interrupciones, comida o descanso— sino por lo que simboliza: una protesta pacífica y profundamente simbólica contra la deforestación y el deterioro ambiental que afecta a diversas regiones del planeta.
Un desafío histórico con un mensaje poderoso
La hazaña tuvo lugar en Nyeri County, Kenia, frente a la sede del gobernador local, donde Truphena comenzó su desafío en la mañana del 8 de diciembre de 2025. La joven de 22 años, reconocida previamente por haber establecido un récord de 48 horas abrazando un árbol, decidió ir aún más lejos y prolongar su abrazo durante tres días ininterrumpidos, superando así su propia marca anterior.
Este acto fue concebido como una forma de protesta silenciosa contra la deforestación masiva que enfrenta el planeta y un llamado a la reflexión sobre la importancia de proteger los bosques y los árboles autóctonos, que juegan un papel esencial en la regulación del clima y la protección de la biodiversidad. Asimismo, Truphena ha vinculado este gesto con la importancia de reconectar emocionalmente con la naturaleza, subrayando que la relación entre el ser humano y los entornos naturales va más allá del simple beneficio utilitario.
Reconocimiento nacional y apoyo político
El impacto de este desafío fue tan significativo que el presidente de Kenia, William Ruto, recibió a Truphena en la State House de Nairobi unos días después de que finalizara su hazaña para reconocer formalmente su compromiso con el medio ambiente. El mandatario le otorgó la Medalla de Encomio del Jefe de Estado (Head of State Commendation, HSC), un honor nacional que reconoce su liderazgo y valentía en la promoción de la conservación ambiental y la lucha contra el cambio climático.
Además, Ruto nombró a Truphena como embajadora de la campaña gubernamental “15 Billion Tree Planting Campaign”, una iniciativa masiva destinada a plantar 15 mil millones de árboles en Kenia para 2032. Esta designación estratégica busca aprovechar la creciente influencia de la activista para involucrar a jóvenes y comunidades en programas de reforestación y cuidado ambiental.
Parte del apoyo oficial también incluye un viaje patrocinado para Truphena al Brasil, donde se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 30), con la finalidad de conectar con líderes internacionales de conservación, intercambiar prácticas ambientales y ampliar su impacto más allá de las fronteras de Kenia.
Una protesta simbólica con repercusiones tangibles
La acción de abrazar un árbol durante 72 horas no solo ha generado titulares, sino también conversaciones más profundas sobre el papel de los activistas en la lucha contra la destrucción forestal. El gesto de Truphena ha servido para recordar que cada árbol representa un ecosistema vital: desde la captura de carbono y la regulación del agua hasta la protección de hábitats para incontables especies.
Durante el desafío, Truphena incluso dedicó parte de su tiempo para rendir homenaje a grupos vulnerables, como las personas con discapacidades visuales, pasando horas abrazada al árbol con los ojos vendados para simbolizar la “visión” que urge construir en torno a la justicia climática.
El apoyo ciudadano también fue notable. Miles de personas de diferentes partes de Kenia se desplazaron hasta Nyeri County para acompañar y animar a Truphena durante su maratón de resistencia, y en redes sociales surgió un movimiento solidario con vídeos de internautas abrazando árboles en solidaridad con su causa.
Más allá del gesto: ¿qué implica para la conservación?
Aunque para algunos el acto pueda parecer simbólico o incluso anecdótico, Truphena Muthoni ha conseguido lo que muchos movimientos ambientales buscan: romper el hielo mediático y colocar la conservación forestal en el centro del debate público. Las cifras de deforestación siguen siendo alarmantes en diversas regiones del mundo y, según expertos, detener la pérdida de bosques es crucial para mitigar el cambio climático y proteger la biodiversidad.
La atención que ha generado este desafío también ha motivado a organizaciones locales e internacionales a fortalecer campañas de reforestación y educación ambiental. Además, ha suscitado un diálogo más amplio sobre cómo las acciones individuales pueden complementar esfuerzos gubernamentales y comunitarios para proteger los ecosistemas naturales.
La experiencia de Truphena: entre el activismo y la salud
El propio desafío fue exigente y ponía a prueba no solo la resistencia física sino también la mental. Tras completar las 72 horas, Truphena fue atendida por personal médico para evaluar su estado de salud luego de permanecer sin descanso, sin alimentación y expuesta a las condiciones climáticas. Este hecho subraya el compromiso extremo que ella estaba dispuesta a asumir para transmitir su mensaje.
La activista ha descrito el abrazo prolongado al árbol como una experiencia tanto física como emocional. Para ella, cada momento de esa maratón fue un recordatorio de la conexión esencial entre la humanidad y la naturaleza, una que, según afirma, a menudo se olvida en la vida moderna.
Un ejemplo para las nuevas generaciones
Hoy, Truphena Muthoni se ha convertido en un símbolo inspirador para activistas jóvenes y defensores del medio ambiente. Su historia ha resonado tanto en Kenia como en el extranjero, animando a más personas a involucrarse en acciones locales que promuevan la conservación forestal, desde campañas comunitarias de reforestación hasta esfuerzos educativos sobre la importancia de bosques y árboles.
Este récord mundial, además de sus aspectos espectaculares, sirve como un llamado urgente para que más personas comprendan la importancia de respetar y proteger los pulmones verdes de nuestro planeta. Tras su desafío, la conversación continúa: ¿qué más podemos hacer para preservar nuestros bosques y asegurar un futuro sostenible para las próximas generaciones?



