Marruecos impulsa un sistema de movilidad sostenible unificado antes del Mundial 2030
Marruecos se encuentra en un momento clave de transformación socioeconómica y urbana conforme se prepara para coorganizar el Mundial de Fútbol 2030. Este evento deportivo internacional representa no solo una oportunidad para brillar en el plano global, sino también un impulso estratégico para acelerar políticas públicas en distintas áreas. Entre ellas, uno de los pilares fundamentales es la movilidad sostenible en Marruecos, entendida como un elemento crucial para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, reducir la huella ambiental y modernizar sus redes de transporte en todos los niveles.
Un nuevo enfoque nacional: movilidad como eje de desarrollo
Las autoridades marroquíes han situado la movilidad sostenible en el centro de su planificación nacional, con el objetivo de construir un sistema de movilidad unificado, eficiente y ecológico antes del Mundial 2030. Este enfoque, respaldado por el liderazgo del rey Mohammed VI y los ministros responsables de transporte y desarrollo urbano, busca modernizar el transporte interurbano y urbano, reducir la congestión, minimizar las emisiones de gases contaminantes y fomentar la inclusión social.
En el marco de este proceso, el Estado está impulsando varias iniciativas integrales, entre las que se destacan mejoras en infraestructuras ferroviarias, la expansión de transporte público, promoción de sistemas limpios de tracción, y una planificación urbana orientada hacia la sostenibilidad. Estas acciones no solo responden a las demandas de un gran evento como el Mundial, sino que están alineadas con estrategias de largo plazo, como la Carta Nacional de Movilidad Sostenible e Inclusiva hasta 2035 y la Estrategia Nacional de Bajo Carbono 2030, que fijan metas ambiciosas de transición ambiental del transporte.
Infraestructura ferroviaria como columna vertebral
La expansión y modernización de la red de trenes en Marruecos es una parte esencial de la visión de movilidad sostenible. Actualmente el país cuenta con un sistema ferroviario en expansión que ha incrementado su cobertura y eficiencia en los últimos años, pero los planes contemplan ir mucho más allá. El objetivo es extender la red para conectar un mayor número de ciudades a gran velocidad y con menores tiempos de viaje, lo que contribuiría tanto a la cohesión territorial como a la reducción de emisiones de transporte por carretera.
Entre los proyectos clave se incluye la extensión de la línea de tren de alta velocidad (TGV) que ya conecta ciudades como Tánger, Rabat, Casablanca y que se está extendiendo hacia el sur hasta Marrakech. Esta expansión permitirá conectar de manera más eficiente importantes centros económicos y turísticos, promoviendo una movilidad interregional más ecológica y competitiva. Una red ferroviaria robusta no solo facilita los desplazamientos internos, sino que también respalda la logística y el transporte de mercancías, reduciendo la dependencia del transporte por carretera. Más allá de las líneas de alta velocidad, también se han comprometido recursos para fortalecer los servicios de trenes suburbanos y regionales, que conectan áreas urbanas con zonas periurbanas y rurales, reduciendo la presión sobre las carreteras congestionadas y ofreciendo alternativas de movilidad más limpias.
Inversión significativa en transporte limpio
El desarrollo de la movilidad sostenible en Marruecos incluye un fuerte componente financiero. El país ha comprometido miles de millones de dólares a planes de transporte limpio y ecológico para la próxima década. Por ejemplo, se ha anunciado un esfuerzo de inversión de más de 78.000 millones de dirhams (aproximadamente 8,5 mil millones de dólares) para construir un sistema de transporte público moderno y multimodal para 2029. Estas inversiones se destinan a la adquisición de nuevos autobuses ecológicos, tranvías, trenes regionales de alta eficiencia y otras infraestructuras de transporte no contaminantes.
La primera fase de este plan incluye la entrega de miles de autobuses de nueva generación que cumplen con estándares medioambientales, diseñados para reducir emisiones cuando se comparan con los vehículos tradicionales. Asimismo, se planea la expansión de redes de tranvías y sistemas de transporte rápido por autobús (BRT), que se integrarán en los centros urbanos para ofrecer conexiones más eficientes entre barrios, áreas productivas y polos de servicios, reduciendo la necesidad del uso de vehículos privados.
Desarrollo urbano y transporte público integrado
Para Marruecos, la movilidad sostenible también significa repensar las ciudades desde la planificación urbana. Esto implica promover servicios de transporte público accesibles, seguros y eficientes que respondan a la creciente urbanización, con más del 60% de la población viviendo en centros urbanos y esa cifra proyectada a aumentar en las próximas décadas.
Ciudades como Casablanca, Rabat o Marrakech están siendo escenario de proyectos que integran redes de trenes urbanos, tranvías, autobuses eléctricos y sistemas de movilidad activa como ciclovías y espacios peatonales. Estos reajustes urbanos buscan facilitar la movilidad diaria de residentes y visitantes, reducir embotellamientos y transformar el uso del espacio público hacia entornos más amigables con el medio ambiente.
Además, la implantación de plataformas digitales multimodales permitirá a los ciudadanos planificar y ejecutar sus desplazamientos de forma más intuitiva y rápida, promoviendo una experiencia de viaje integrada entre distintos modos de transporte y reduciendo tiempos muertos.
Movilidad sostenible y calidad de vida
La apuesta por un sistema de movilidad sostenible en Marruecos no se limita a responder a los desafíos ambientales o a la organización del Mundial 2030, sino que también tiene un impacto directo sobre la calidad de vida de los habitantes. Un transporte público eficiente puede:
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Mejorar el acceso a servicios, trabajos y oportunidades educativas, especialmente para personas en zonas periurbanas o rurales.
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Reducir la contaminación del aire y sonora, favoreciendo entornos urbanos más saludables.
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Disminuir la congestión, lo que se traduce en menos tiempo perdido en desplazamientos diarios y mayor productividad.
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Fomentar la equidad social, al ofrecer opciones de transporte accesibles y asequibles para distintos estratos poblacionales.
Estas mejoras se encuentran entre los objetivos centrales de la Carta Nacional de Movilidad Sostenible, la cual busca un equilibrio entre crecimiento económico, preservación ambiental y bienestar ciudadano a largo plazo, con metas claras hacia 2035.
Implicaciones económicas y sostenibles
La construcción de un sistema de transporte sostenible también tiene fuertes implicaciones económicas. Además de generar empleo durante las fases de construcción y operación de infraestructuras, este enfoque permite atraer inversiones, fomentar el turismo ecológico y urbano, y fortalecer la competitividad del país a nivel regional y continental.
La movilidad sostenible, alineada con estrategias de clima y desarrollo urbano, reduce costes asociados a la congestión y a la salud pública vinculados a la contaminación. Asimismo, sirve de plataforma para introducir tecnologías limpias, como autobuses eléctricos, sistemas de gestión de tráfico inteligente y energías renovables complementarias en estaciones de transporte y áreas urbanas.
Desafíos y próximos pasos
A pesar del avance significativo, Marruecos enfrenta desafíos importantes en la implementación de su visión de movilidad sostenible. La coordinación entre diferentes administraciones, el financiamiento continuado de proyectos a largo plazo, y la inclusión de tecnologías modernas y prácticas de gestión urbana son aspectos que demandan atención constante.
El país también deberá garantizar la capacitación técnica de su fuerza laboral, fomentar la adopción ciudadana de modos de transporte más ecológicos y mantener un equilibrio entre inversiones en infraestructura y políticas públicas que fomenten el uso sostenible del transporte.



