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Ayuda a la fauna tras los incendios: el plan de Madrid para proteger la biodiversidad de la Sierra Oeste

Martes, 4 agosto 2026
Tiempo de lectura: 4 min
La recuperación de un bosque no termina cuando las llamas se apagan. Tras un gran incendio forestal, comienza una etapa igual de importante para garantizar la supervivencia de los animales que lograron escapar del fuego. Con ese objetivo, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un amplio dispositivo de emergencia destinado a proporcionar alimento, agua y asistencia veterinaria a la fauna silvestre afectada por los recientes incendios registrados en la Sierra Oeste.

La recuperación de un bosque no termina cuando las llamas se apagan. Tras un gran incendio forestal, comienza una etapa igual de importante para garantizar la supervivencia de los animales que lograron escapar del fuego. Con ese objetivo, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un amplio dispositivo de emergencia destinado a proporcionar alimento, agua y asistencia veterinaria a la fauna silvestre afectada por los recientes incendios registrados en la Sierra Oeste.

La iniciativa busca reducir el impacto ecológico provocado por el fuego, ya que miles de animales se enfrentan ahora a un entorno donde la vegetación ha desaparecido y las fuentes naturales de alimentación y agua han quedado gravemente dañadas. La actuación se desarrolla de forma coordinada entre técnicos ambientales, entidades locales, sociedades de cazadores, empresas colaboradoras y vecinos de las localidades afectadas.

Un ecosistema alterado por el fuego

Los incendios forestales generan consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de árboles. La destrucción de la cubierta vegetal elimina refugios, altera las cadenas alimentarias y obliga a numerosas especies a desplazarse en busca de recursos. En muchos casos, animales como ciervos, corzos, jabalíes, conejos, aves y reptiles sobreviven inicialmente al incendio, pero encuentran enormes dificultades para alimentarse durante las semanas posteriores.

Los expertos recuerdan que la falta de alimento y agua puede provocar una elevada mortalidad incluso después de extinguido el fuego. Además, los desplazamientos hacia otras zonas incrementan el riesgo de accidentes, conflictos con la actividad humana y competencia entre especies por los escasos recursos disponibles.

Por este motivo, las primeras actuaciones tras un incendio incluyen medidas de apoyo destinadas a mantener con vida a las poblaciones de fauna hasta que el ecosistema inicie su proceso de regeneración natural.

Más de 133.000 kilos de alimento para la fauna silvestre

El operativo diseñado por la Comunidad de Madrid contempla el reparto de más de 133.000 kilos de alimento distribuidos estratégicamente en las zonas más afectadas de la Sierra Oeste.

Entre los recursos previstos se incluyen:

  • 80.000 kilos de alfalfa a granel.
  • 5.000 kilos de alfalfa prensada.
  • 38.000 kilos de maíz.
  • 10.000 kilos de avena.

Estos productos han sido seleccionados para cubrir las necesidades alimenticias de distintas especies de herbívoros y otros animales silvestres que han perdido sus fuentes habituales de alimentación debido a la desaparición de la vegetación.

La primera fase del reparto ya se ha desarrollado en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, uno de los más afectados por los incendios, aunque el dispositivo continuará extendiéndose progresivamente a otras localidades de la Sierra Oeste.

Agua para garantizar la supervivencia de los animales

Además del suministro de alimento, el plan incluye la instalación y reposición de aproximadamente 60.000 litros de agua en distintos puntos estratégicos.

El agua será distribuida mediante abrevaderos y bebederos situados en zonas de fácil acceso para la fauna, reduciendo así la necesidad de realizar largos desplazamientos que podrían aumentar el estrés de los animales o exponerlos a nuevos peligros.

Durante el verano, las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones agravan la situación, haciendo imprescindible garantizar puntos permanentes de abastecimiento mientras se recuperan los cursos de agua y la vegetación natural.

Trabajo conjunto entre administraciones y voluntarios

La ejecución del operativo está coordinada por la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, el éxito del dispositivo también depende de la colaboración de numerosos colectivos que participan activamente en las tareas sobre el terreno.

Sociedades de cazadores, empresas colaboradoras, propietarios de fincas y vecinos de los municipios afectados trabajan conjuntamente en el transporte del alimento, la vigilancia de los puntos de suministro y la identificación de las áreas donde la fauna necesita una atención prioritaria.

Esta cooperación permite responder con mayor rapidez a las necesidades del territorio y optimizar los recursos disponibles durante una fase especialmente delicada para la recuperación ambiental.

Atención veterinaria para los animales heridos

El plan de emergencia no se limita al suministro de comida y agua. Los ejemplares que presenten lesiones derivadas del incendio serán trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) Félix Rodríguez de la Fuente, donde recibirán atención especializada.

Los veterinarios realizan una evaluación completa para detectar quemaduras, fracturas, intoxicaciones por humo, deshidratación u otras afecciones relacionadas con el incendio.

Tras el tratamiento y el periodo de recuperación necesario, siempre que las condiciones lo permitan, los animales serán reintroducidos en su hábitat natural con el objetivo de favorecer la conservación de las poblaciones silvestres.

La recuperación del bosque dependerá también de su fauna

Los especialistas en conservación recuerdan que la restauración de un ecosistema no consiste únicamente en que vuelvan a crecer los árboles. Muchas especies animales desempeñan funciones esenciales para que el bosque recupere su equilibrio.

Mamíferos y aves contribuyen a la dispersión de semillas, numerosos insectos participan en la polinización de plantas y diferentes depredadores ayudan a controlar las poblaciones de otras especies, evitando desequilibrios ecológicos.

Por este motivo, mantener con vida a la fauna superviviente durante los primeros meses posteriores al incendio resulta fundamental para acelerar la regeneración natural del entorno.

La recuperación completa de la Sierra Oeste será un proceso largo que dependerá de factores como la intensidad del incendio, las precipitaciones de los próximos meses y la capacidad de regeneración de la vegetación. Mientras tanto, actuaciones como el reparto de alimento, el suministro de agua y la asistencia veterinaria representan una herramienta clave para minimizar las consecuencias de una catástrofe ambiental y favorecer que la biodiversidad pueda recuperarse progresivamente.

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